Cómo elegir y aplicar la base según tu tipo de piel

La base es la protagonista silenciosa del maquillaje: cuando está bien elegida y aplicada, nadie la nota, solo ven una piel bonita. El error más común es escoger la base equivocada para el tipo de piel. Vamos a evitarlo.
Elige según tu piel
- Piel grasa: busca bases mate o de larga duración, libres de aceite (oil-free).
- Piel seca: opta por fórmulas hidratantes, luminosas o de acabado satinado.
- Piel mixta: una base de acabado natural funciona mejor; matifica solo la zona T con polvo.
- Piel sensible: fórmulas sin fragancia y con ingredientes calmantes.
Encuentra tu tono
Prueba el tono en la línea de la mandíbula, no en la mano, y con luz natural. El correcto desaparece en la piel sin dejar diferencia con el cuello. Considera también el subtono (cálido, frío o neutro).
Cómo aplicarla
- Empieza con poco producto en el centro del rostro y difumina hacia afuera: ahí es donde más se necesita cobertura.
- Con esponja húmeda el acabado es más natural; con brocha, más cobertura.
- Construye la cobertura por capas finas en lugar de una gruesa.
- Sella con un velo de polvo traslúcido solo donde brillas.
Trucos extra
- Menos es más: la piel debe verse como piel.
- Aplica corrector después de la base, solo donde haga falta.
- Difumina bien el borde de la mandíbula para que no se note dónde termina.
Con la base correcta y la técnica adecuada, el resto del maquillaje luce mucho mejor sobre un lienzo uniforme.



